Gobernar los cambios II

Posted on octubre 7, 2011

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(viene de Gobernar los cambios I)

El PSOE es un partido con experiencia para sacar a este país de la crisis. Lo hicimos a partir de 1.982. Lo hicimos en 1.993. Y lo volveremos a hacer ahora. Lo haremos a pesar de los mitos falsos de la derecha, que nunca heredó una crisis ni nos sacó de ella; a pesar de su ceguera interesada, presentando esta crisis como una crisis particular española; a pesar de su irresponsabilidad, empeñada en sacar ventaja política de las dificultades de los ciudadanos; a pesar de su insolidaridad, proyectando dudas, potenciando riesgos, alentando temores.

Pero esta es una crisis diferente. No es una de esas contracciones cíclicas de las economías. Estamos ante una crisis no solo global, sino de subsuelo más profundo.

Ahora sabemos más sobre su desencadenante, el desorden financiero internacional. Un desorden provocado por fallos del mercado, pero sobre todo por fallos de la política.

Fallos del mercado: rentabilidades muy alejadas de las generadas por la economía real, colusión de intereses, fraude y comportamientos irregulares, falta de transparencia.

También, fallos de la política: el triunfo del mercado ha sido mucho más incontestable que la expansión de la democracia y que la generación de instituciones de gobernanza económica global.

La burbuja más dañina es la de una ideología que predica que los mercados se autor regulan, que la política es un estorbo; el Estado y la acción pública, viejos y nuevos obstáculos a la libertad; la regulación, perniciosa.

La crisis ha revelado que el mercado no funcionaba correctamente y que ha faltado la política que debía regularlo para que lo hiciera bien. La consecuencia es que la base misma de la economía financiera, su estructura bancaria, ha tenido que ser rescatada por los Estados.

Quienes niegan los fallos de la política en el origen de la crisis es porque quieren evitar que la política recupere su función determinante en la ordenación económica de la vida social.

La crisis ha pinchado los fundamentos de aquella burbuja ideológica, pero sus consecuencias no se han extraído aún coherentemente en los hechos.

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Este post es el segundo de una serie de cinco. Sigue aquí: Gobernar los cambios III

Si te has cansado y no vas a leer lo demás, léete la nota aclatoria que hay al final de la quinta parte. La puedes encontrar aquí:

Gobernar los cambios V ‎

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